Cultivo las letras inspirado por la belleza y en ellas me sumerjo para buscarte; desde allí te hablo con la certeza de no resultar inmune a tu corazón que se acompasa con mi latir trayéndote hasta mí. Grita fuerte para que oiga tu pensar, piensa intenso para que escuche tu sentir.



viernes, 22 de agosto de 2014

Sin meta

Sin una meta cualquier punto del camino es bueno para detenerse y vivirse sin necesidad de tiempo.

© jcs

Viejo oportunista


La conocí una noche con un cuarto menguante de fortuna para usar y supe que sería mía de repente, me reí del destino, ese viejo oportunista impaciente y rodando en mi propia rueda la atrapé en un giro envolvente, poniendo a prueba mi capacidad de amar, a las rastras de su corriente.

© Juan Carlos Saceda

lunes, 18 de agosto de 2014

Juegos


En los juegos unos pierden y otros ganan, pero el amor no es un juego, si uno pierde, nadie gana.

© Juan Carlos Saceda

Tenerme


Mi autoestima es un problema, me lo dice una persona que finge tan bien amarme que hasta ella misma está convencida de que soy único en el planeta…

-créetelo, de verdad, lo tienes todo, cualquier mujer se moriría por tenerte

-supongo que tendrás razón, pero yo quiero tenerme a mí, no quiero que me tengan.

© Juan Carlos Saceda

Adicto




Como todos los adictos a la vida, no la soportaba, cualquier tóxico era bueno para ausentarse del mundo sin necesidad de digerirlo, mutilando los recuerdos, anulando el pasado, pervirtiendo el presente; para poder subsistir a la insulsa realidad, para revertir la nausea del mismo despertar, para alimentar al insomnio que le protegía de los sueños perdidos en su inconsciencia, para vivir el único día que nunca acaba cuando empieza.

© Juan Carlos Saceda

jueves, 10 de julio de 2014

Escríbete


Soy palabra para llegar hasta ti desde mi ser si intentas comprender lo que escribo no verás nada de lo que en realidad te digo, abandona el intelecto, siente lo que lees y escríbete conmigo.  

© Juan Carlos Saceda

Conocerse

Conocerse bien implica vivirse: sorprenderse a si mismo sin intentar comprender el mecanismo, dejarse hacer cuando lo pida tu ser, huir de cualquier convencionalismo, darle al amor rienda suelta, tirar las llaves de tu puerta y mantenerla siempre abierta a lo que pueda suceder.

© Juan Carlos Saceda